5 nov. 2011

Recortes en cultura del Gobierno de Canarias desde una perspectiva amazigh

IZURAN. El recorte previsto para el área de cultura en el anteproyecto de Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2012 es del 65% con respecto a este año y supondrá un cambio importante para la actividad cultural y que ya muchos han calificado de ‘entierro’ de la misma. Sin embargo, aunque no sea muy conocida, en Canarias existe otra cultura no subvencionada, tan precaria como independiente, que no se verá afectada por este recorte ya que de hecho está condenada al ostracismo por las instituciones en las Islas. 



Desde nuestro punto de vista, ingentes cantidades del herario público han sido destinadas a actividades ‘culturales’ de lo más variopintas generando durante estas décadas una importante cultura subvencionada que reúne una serie de características gratas al poder hegemónico, quedando excluidas las que no son dignas de ello según el mandamás de turno. Pero es que este dinero de todos los ciudadanos ha sido gestionado entre criterios de derroche, amiguismo y mediocridad cultural orientada hacia el turismo. 

En lugar de promover el desarrollo y cohesión cultural del pueblo canario, de un tejido cultural dinámico y sólido, se ha optado por el gasto de ingentes dinerales en elementos culturales ajenos o superficiales que ni siquiera han sido capaces de articular una industria cultural canaria hecha y derecha. 

Por ejemplo, grandes fondos para presentaciones de libros en Madrid antes que en las Islas, mientras la mayoría de los ejemplares se pudren en almacenes, conciertos de grupos isleños en cualquier latitud de la gélida Europa que paradójicamente no son capaces de exportar su música a la isla vecina, un mundillo ‘folklórico’ repetitivo, estanco, y continuista de la Sección Femenina, un patrimonio cultural colonial privilegiado frente a un precolonial abandonado a su suerte etc. Todo ello ha fermentado, en general y salvando contadas excepciones, una cultura subvencionada de escaparate, pasiva, folklórica de vitrina conservadora y de batucada turístico-tropical. 

"Es la cultura amazigh de Canarias la última en materia de subvención, malviviendo entre la marginalidad y la inquebrantable voluntad de unos pocos canarios que mantienen viva una agonizante tradición.












A pesar de las severas diferencias de Canarias con el Norte del Continente, si algo tenemos en común es la marginación de nuestra cultura de raíz por los poderes dominantes, allá arabistas, acá europeístas y españolistas. Esto provoca un grave perjuicio de un ámbito de la cultura canaria, que además de constituir la raíz del pueblo canario, es aún víctima de la marginación y el desprecio. Esto es un hecho a pesar de décadas de pomposa autonomía que apenas ha aliviado la situación. 

Es la cultura amazigh de las Islas Canarias la última en cualquier cosa que se asemeje a una subvención, malviviendo entre la marginalidad y la inquebrantable voluntad de unos pocos canarios que su sensibilidad y respeto les obligan a mantener viva una agonizante tradición. 

Vamos a tratar algunos ejemplos. Empecemos con el estudio, defensa y protección del legado lingüístico amazigh del Archipiélago, éste tan sólo se sostiene por la voluntad de unos pocos especialistas en la materia que casi siempre trabajan por su cuenta. Algo que no debemos extrañar si tenemos en cuenta que el Español de Canarias constituye un tesoro cultural que se encuentra en una situación semejante, totalmente desprotegido. 

Otro exponente angular es nuestra moribunda tradición oral marginada por las instituciones académicas de las Islas. Los estudios y colaboraciones culturales con el Norte de África, el rico patrimonio arqueológico heredado de los antiguos canarios, que salvo alguna rara excepción es destruido diariamente entre las palas mecánicas y el abandono más atroz. 

Nuestro importante legado etnográfico que incluye una amplia gama deportiva, que salvo la Lucha Canaria, en su totalidad sobrevive en la total exclusión (Juego del Palo Canario, Salto del Pastor Canario, Juegos de Inteligencia…). Actividades como la loza tradicional, música tradicional de raíz, el silbo canario…etc. Todas ellas actividades culturales nulamente o escasamente subvencionadas frente a Carnavales, Ferias de Abril, Batucadas…etc.

No somos partidarios de un recorte y san se acabó, sino de unas subvenciones gestionadas con criterio y orientadas a un verdadero desarrollo cultural del Archipiélago, que tenga por eje central sus raíces culturales y su identidad propia. Una subvención que no tenga por objetivo controlar una actividad cultural pagada, sino promover su desarrollo, consolidación y autonomía. 

Es necesario, frente a esta ola globalizadora, una cultura independiente y plural en la que la sociedad canaria se implique mayoritariamente. Una cultura que constituya no sólo un elemento socio-lúdico, sino un mecanismo de cohesión de las Islas y referente de nuestro pueblo en la búsqueda de sí mismo. Una cultura con personalidad propia y raíces profundas frente al huracán de una globalización e ideología dominante en Canarias que, se encochina en imponer un aburrido modelo cultural homogéneo, descentrado, exportado y disfrazado de ‘cosmopolitismo'.

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