22 abr. 2008

Sin tetas nunca hubo paraíso...tras las polémicas declaraciones de Tomás Padrón

Samuel Acosta. Muchos nos hemos hecho eco de las últimas declaraciones del presidente del cabildo herreño Tomas Padrón, hace algunos días. El Hierro dormía monárquica y despertaba republicana. Si ya fueron sobresaltos para este tranquilo pueblo el resultado de las últimas elecciones al senado, este último "grito soberanista" también trascendería.

Tal ha sido el impacto, que en algunos lugares de encuentro de la isla no se habla de otra cosa: ¡Ahora somos bimbaches, que disparate! ¡A ponernos zaleas y a criar cabras! ¡A vivir en las cuevas!, ¡a caminar descalzos! ¡Qué miedo! Pero la cosa no queda ahí: dice el sabio Tomas (mas por diablo que por viejo) que tendremos que emigrar, y posiblemente, al África continental. Parte de este pueblo empieza a reaccionar de manera enérgica contra las políticas caciquiles de "Papa Tomas". La frustración de una gran parte de esta sociedad insular que votó por el cambio político es patente, y esto supone un acumulo importante de tensiones.

Se habla del "senador arepa" o el senador por "Maiquetía" y mas actualmente de un "Tomás Padrón, Gran Bimbache de la república independiente de Hero o Esero". Empieza la fiesta y aparece una caricatura de Tomas Padrón ataviado con tamarcos, una bandera canaria y la cabra, siendo este ultimo componente la guinda del "bimbachismo profundo".



Razón tienen algunos políticos de clasificar esta tendencia soberanista de aberración y disparate si valoramos las pésimas políticas de Coalición Canaria, ya que ahora somos más dependientes del estado y menos soberanos que nunca. Sin olvidar que ha sido esta la voluntad de coalición canaria y PP, junto al desmantelamiento de la soberanía alimentaria y el desarrollo sostenible de nuestra tierra. No sólo nos han convertido en trabajadores precarios del sector servicios, sino también en colchón del desempleo de otras comunidades del Estado español.

Ahora bien, una cosa es reivindicar lo que se cree justo para la sociedad insular que pide un cambio político, o bien rechazar o defender una propuesta soberanista según convenga, y otra muy diferente es rasgarse las vestiduras cuando se toca la identidad del pueblo herreño.

De repente algunos ven la designación bimbaches a los habitantes de la isla de El Hierro como despectivo y llaman bimbachismo al fomento de la cultura insular, todo desde una visión etnocentrista europea. Y esto no es nuevo. Hace varios años, en la presentación del libro "El Julan", su autor D. Mauro S. Hernández hacía la siguiente consideración: […] cuando hablo de los habitantes de la isla de El Hierro antes de la conquista, me gusta decir "antiguos herreños", pues al final también eran herreños y lo de bimbaches suena despectivo […]. Si profundizamos en las Datas de Tenerife encontraremos el mismo desprecio al pueblo guanche, a los gomeros, canarios, negros, moriscos, judíos y a los alzados, cualquiera que sea su origen.

Los rabonegros, los magos del campo, los benijeros, los pastores… siempre fueron diana de las frustraciones de las sociedades caciquiles coloniales, sobre todo cuando éstos no se sometían su justicia. Jueces de esta condición tenemos a Volviere, escritor anticlerical, abogado de la tolerancia y de la razón: […] los negros son inferiores a los europeos, pero superiores a los monos […], David Hume, entendido en entendimiento humano: […] el negro puede desarrollar ciertas habilidades propias de las personas, como el loro consigue hablar algunas palabras […] Etinne Serres, sabio en anatomía: […]los negros están condenados a ser primitivos, por que tienen poca distancia entre el ombligo y el pene […] Francis Galton, padre de la eugenesia, método científico para impedir la propagación de los ineptos: […] Un cocodrilo jamás podrá ser gacela , ni un negro jamás podrá ser miembro de la clase media […]


Estas declaraciones que estremecerían el alma de cualquier persona que se sienta como tal, también hablan de los canarios. Un estudio genético reciente (Composición genética de poblaciones históricas y prehistóricas humanas de las Islas Canarias. Año 2002) concluye: […] Para la población Histórica se obtiene un componente mayoritario aborigen del 46'5%, uno peninsular del 38'5% y un 15% subsahariano. Para la población actual canaria se mantiene el componente aborigen (50'2%), mientras que el peninsular aumenta a un 43'2%, y el subsahariano desciende a un 6'6%, lo que concuerda con los datos históricos de la colonización. […]. Sí señoras y señores, también somos parte de los pueblos subsaharianos o negros.

En un tiempo el uso la genética sirvió para planteamientos racistas: la limpieza de sangre, las falsas genealogías, la superioridad de la raza, la pureza racial, la justificación del colonialismo o el imperialismo… Hoy es una herramienta más de la Historia, y espero que también sirva para mantener la humildad de este pueblo.


Hoy en día hay más herreños y herreñas en Venezuela que en la propia isla de El Hierro. Algunos herreños y herreñas han constituido familias numerosas con venezolanas y venezolanos nativos, lo cual ha supuesto un enriquecimiento y aportación mutua. Sin embargo, antaño no se vio así al nativo: según los conquistadores de los siglos dieciséis y diecisiete: Los indios […] ¿Ignoran el derecho de propiedad, i comparten todo, y carecen de afán de riqueza? pues son mas parientes del mono que del hombre. […], […] ¿Se bañan con sospechosa frecuencia? Porque se parecen a los herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en los fuegos de la inquisición. […] […] ¿Jamás golpean a los niños, y les dejan andar libres? Por que son incapaces de castigo ni doctrina […] Estas manifestaciones que huelen a rancio no son menos pretenciosas que las de "el Arepa", "El Gran Bimbache de la republica de Esero", o aquellas que manifestaban algunos paisanos venezolanos cuando ganó Chávez: […] ¡a ese lo voto el indio, el negro y el malandro, por eso gano! […]. Decía un pastor oriundo de El Pinar: […] Manuel el de Justo y José Zamora vivían como bimbapes, dormían en las cuevas y en los juaclos… escondidictos huyendo de los falangistas, veces venían a las cuevas del Lomo Bremejo a alcanzar algo de suero que le dama mi padre… a mi padre le daba sentimiento […]. Lo mismo decían de Don Pancho y Don Juan "los escondidos": […] vivían en cuevas como bimbapes…. […] y otros con desprecio […] esos eran unos bimbapes desos […].

¿Dudaríamos de la aportación de estas personas a la lucha por las libertades en Canarias?, ¿Acaso no suponen un orgullo para el herreño? Cuevas, cabras u ovejas, insumisión… ¿es igual a bimbapes o bimbaches? 

Esas cuevas son testigo del alumbramiento de muchos herreños que hoy en día viven tanto en canarias como en Venezuela o en cualquier lugar. Las mujeres herreñas parían en el campo trabajando, pero con la anemia y las hambrunas se quedaban sin leche para amamantar a sus hijos. Los niños estaban desnutridos y la única esperanza era la teta de una cabra o una oveja. Ese era el pequeño paraíso de una familia, de una madre, de un padre... En el paraíso sin el hambre de unos hijos, gracias al préstamo de una teta caprina.

Las alopecias eran muy acusadas debido a la desnutrición y con los pelos caídos se sellaban las grietas de las paredes para atajar el frio. Los chiqueros de los cochinos en El Hierro entraban en complicidad arquitectónica con los retretes. Una canal era el trayecto que separaba los detritos humanos de nuestro manjar más preciado: los cochinos negros.


Conocer nuestras miserias como pueblo no suponen añorarlas, por muy recientes que esta sean. En las cuevas de La Dehesa vivieron herreños que hoy tienen poco más de 40 años. Gracias a las tetas de cabras u ovejas han sobrevivido muchas generaciones de canarios (y viven aún) y han podido estudiar muchos más. También gracias al gofio y al suero que comieron. Pero no menos verdad es que también fueron las arepas la comida que el venezolano humilde compartió con el isleño hambriento.


Espero que recordar el pasado nos permita mejorar el futuro y no volver a cometer errores. Que tengamos afán de conocer mejor nuestro origen, y no ridiculizar a ningún pueblo, ninguna cultura… ya que nos burlaríamos de nosotros mismos.


¿Cuán desprecio supone a este pueblo denominarlo bimbache a la vez que herreño, a la vez que canario? ¿Alguien se ofendió por aquel artículo de Jose Manuel Pitti titulado "Los bimbaches: mis ases"? ¿Deberían los gomeros erradicar su gentilicio por mantener el mismo que sus antepasados? ¿Deberíamos los canarios suprimir nuestro gentilicio por considerar que este es en nombre nativo de los habitantes de Gran Canaria? ¿Deberíamos eliminar los topónimos, las costumbres, y hacernos una limpieza genética para evitar nuestra vinculación con el África bereber y negra, o la América india?

Tal vez algunos sólo nos permitirían investigar sobre la mosca de la fruta, que comparte el 99% de los genes con el ser humano, lo cual no deja de ser interesante. Pero no justifiquen que hablar de esta mosca es más inocente que profundizar en nuestras raíces.

Cuando empezaron los contenidos canarios en la educación se hablaban de mitos y leyendas. Sin embargo, ahora el tamiz usado en los yacimientos arqueológicos es más fino, los estudios son más rigurosos, los horizontes más amplios… Para conocer el significado de la toponimia canaria hay que estudiar mucho bereber o tamazight y salir fuera. Cualquier estudio medianamente serio debe ser supervisado por profesores de varias universidades africanas o europeas. La Historia evoluciona con las nuevas generaciones, los nuevos medios, y sin prejuicios etnocentristas trasnochados.

Ha sido el empuje de la diáspora bereber o amazigh, ocupando puestos de relevancia en los centros más prestigiosos de investigación europea, el que ha abierto los horizontes del conocimiento de la cultura ancestral de los canarios. En las universidades de Toulose, Sorbona, Viena, Turín, Paris, etc. hablan a los alumnos de Historia de África sobre el tablón funerario de Guarazoca y el estudio que el prestigioso filólogo y berberólogo Lionel Galand hizo sobre la escritura y las voces de los bimbaches. Todo ello con autentica pasión, ya que nuestra cultura constituye un patrimonio mundial del pueblo Amazigh y es esencial a la hora de investigar y escribir su Historia.

Sin embargo, en el Hierro, al igual que en Canarias, algunos personajes llenos de prejuicios predican la endofobia -el miedo individual o colectivo hacia sí mismos o hacia sus capacidades-. Les alarma la vinculación que se pueda tener entre los actuales habitantes de la isla y sus antepasados. Con los pobres recursos de la burla, el tremendismo y la titulitis impositiva no se preocupan de nuestras nuevas miserias.


Lamentablemente el portavoz de esta "propuesta soberanista de la derecha insularista", Tomas Padrón, no inspira confianza alguna. Anuncia que "tendremos que emigrar", cuando lleva provocando una emigración forzosa durante décadas a los herreños que se oponen a su caciquismo. Habla de crisis sin precedentes cuando ya nos embarcó en una, tras poner a salvo a sus afiliados y simpatizantes. Habla de Estado Libre Asociado, cuando eso lo llevamos viviendo en nuestras carnes desde que empezó en la política, puesto que aquí no se respeta ninguna ley que ampare nuestros derechos sociales. La ley es él.

Ante estas perspectivas sólo queda la "Gran Teta no orgánica" que han codiciado todos los partidos que han gobernado en el Hierro. El enchufismo es la única alternativa que nos dan. Algunos con oposiciones a pulso, otros a la carta. Unos con cambalaches legales para quedar fijos, otros con convenios convenidos en el partido. Y por supuesto, los profesionales de la política con carácter vitalicio. Todos ellos suponen entre un 60-70 % de los empleos generados en el Hierro, donde contrastan el funcionario eficaz e indispensable mal pagado y menospreciado, con la trulla de afiliados liberados del trabajo mundano, que vivirán en el paraíso mamario mientras no pequen contra el Dios.



Miembro de la Asociación Ossinissa www.ossinissa.com

1 comentario:

Anekar dijo...

Que gran artículo!

Ánimo a Ossinissa!