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| Agaldar en los tiempos precoloniales de los canarios. Cardona Sosa. |
Rumén Sosa. En los últimos años, la prensa local nos ha brindado una serie de artículos que abordan el origen e interpretación del topónimo Gáldar caraterizados por su superficialidad e interés por llamar la atención más que por aportar una compresión histórica y lingüística rigurosa. Si bien el asunto es complejo, no es de recibo que se hayan vertido incluso bulos como el que analizamos ya en este artículo. A continuación, analizaremos qué se sabe y qué no conocemos sobre el nombre de la ciudad de los guanartemes.
Introducción histórica
La ciudad de Gáldar ⴳⴰⵍⴷⴰⵔ (denominada antiguamente también Agáldar o Aregáldar) pudo haber sido fundada por los antiguos canarios —los amaziges de Gran Canaria— en torno a los siglos VI y VII, según señalan las dataciones de carbono 14, paleomagnetismo y termoluminiscencia. Estos mismos análisis evidencian una segunda etapa a partir del siglo XI, caracterizada por un notable crecimiento poblacional que pudo coincidir con el establecimiento definitivo de la urbe como capital insular. Según la tradición, la isla fue unificada por Attidamana y Gumidafe, quienes establecieron su corte en este territorio. Siglos más tarde, a la llegada de los europeos, Gran Canaria se encontraba dividida en dos grandes guanartematos o reinos: Telde y Agáldar.
Tras la conquista castellana, el asentamiento siguió poblado, tal como demuestra la superposición de estructuras coloniales sobre las viviendas canarias, así como el hallazgo de restos materiales indígenas junto a manufacturas importadas de Sevilla, Valencia y Portugal durante los siglos XV y XVI. Los conquistadores la bautizarían como Villa de Santiago de Gáldar, convirtiéndola en uno de los tres núcleos más importantes de la isla (llegando a ser cabeza de partido o distrito). La fertilidad de su vega atrajo a contingentes de colonos europeos que se mezclaron con la población autóctona que sobrevivió al proceso bélico. Durante siglos la ciudad conservó la fama de haber sido el gran epicentro de los antiguos canarios, manteniendo vivos linajes de la nobleza indígena bien documentados por la genealogía.
"Durante siglos Gáldar conservó la fama de de los antiguos canarios, manteniendo vivos linajes de la nobleza indígena bien documentados por la genealogía."
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| Detalle del dibujo "Vista general de Gáldar" de J.J. Williams en 1836 (siglo XIX) |
"La
villa de Gáldar,
açiento y morada de los Reyes Guadartemes de aquella ysla; es un
lugar que las más de las habitaciones son debajo de la tierra, en
cuevas naturales y artificales; ay muchas casas labradas de lo
antiguo, pero con el largo tiempo an ydo en disminuçión, y
aunque los dueños las pueden fabricar, como las cuevas son casas
de aquellos nobles antiguos naturales tienen por blazón la
conservación dellas; es un lugar muy sano y fresco y de muchas
aguas, y habitado por gente noble, de aquellos canarios antiguos
nobles descendientes de los Reyes, adonde después de conquistadas
se quedaron a vivir muchos Canarios y han quedado en él sus
linages decendientes, preciándose como es justo de la nobleza."
López
de Ulloa, (2008 [1646]: 321)
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Actualmente, Gáldar constituye una ciudad y un municipio de indiscutible importancia histórica en el noroeste de Gran Canaria. Sus yacimientos arqueológicos —como la Cueva Pintada, La Guancha, El Agujero o las Cuevas del Hospital— y sus restos materiales evidencian el elevado grado de desarrollo sociocultural de una civilización prácticamente autárquica como la amazigh canaria.
En los últimos años, Gáldar se ha consolidado probablemente como el municipio de Canarias que más firmemente ha apostado por la puesta en valor de su legado arqueológico y su huella indígena. Este orgullo identitario se respira en sus calles, rotuladas con nombres amaziges, así como en sus monumentos dedicados a personajes históricos canarios y su rica simbología.
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Estatua de Artemi Semidán en la entrada a la ciudad de Gáldar, junio 2026. Foto: Ayuntamiento de Gáldar. |
El nombre ¿Gáldar o Agáldar?
El de Gáldar es uno de los primeros topónimos documentados de la isla asociados a sus principales poblaciones, lo que deja en evidencia su origen nativo, algo que también confirma su propia morfología lingüística. A continuación, se recogen algunas de sus primeras menciones escritas:
Topónimo
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Autor
y año
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Gáldar
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Gómez
Escudero (1484)
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Galdar
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Cedeño
(1490)
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Aregaldar
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Bernáldez
(1495)
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Agaldar
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RGC
(1543)
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Galdar
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Abreu
Galindo (1590)
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Desde la perspectiva de la morfología amazigh, que el nombre comience por A- o prescinda de ella carece de importancia, por lo que ambas fórmulas (Gáldar y Agáldar) se consideran correctas, si bien Agáldar representa la variante más próxima a la norma del amazigh general. Por su parte, la variación Aregáldar, aportada por el cronista Andrés Bernáldez, se explica por la adición del término ar-, cuyo significado es "lugar", dando como resultado "El lugar de Gáldar". Esta estructura es sumamente habitual en la toponimia indígena de las islas, como se observa en nombres tan emblemáticos como Arguineguín, Arbani, Arinaga, Argodey, Araguerode o Aragando.
"Gáldar y Agáldar se consideran correctas, si bien Agáldar representa la variante más próxima a la norma amazigh general"
Investigaciones sobre posible significado
Determinar su etimología exacta no resulta sencillo, ya que los cronistas coloniales no aportaron su traducción en ningún documento, aunque resulta evidente que se trata de un sustantivo masculino, singular y, con alta probabilidad, compuesto.
Georges Marcy vinculó Agáldar con el sustantivo panamazigh agellid ⴰⴳⵍⵍⵉⴷ (pronunciado aguel-líd, que significa "rey"), partiendo de la inusual variante Aregaldan. Marcy la interpretó como "lugar o ciudad de los reyes", relacionando la forma egaldan con el plural igeldan en estado de anexión. La propuesta de Marcy parece inverosímil si tenemos en cuenta que Aregaldan es una variante sumamente rara, siendo absolutamente mayoritaria en las fuentes la transcripción de la raíz GLDR ⴳⵍⴷⵔ.
Esta hipótesis ya fue criticada en su día por Juan Álvarez Delgado, quien argumentaba que la voz agellid no estaba documentada en Canarias para denominar a los monarcas, utilizándose en su lugar artemis y guanartemes. Sin embargo, hoy sabemos que ambas denominaciones derivan de un jefe histórico concreto llamado Artemi, cuyo nombre pudo haber bautizado a un linaje más que al cargo de "rey" en sí mismo. Esto nos lleva a preguntarnos ¿cómo se denominaban estos líderes insulares o regionales antes de la existencia de Artemi?
Por su parte, Dominik Wölfel no encontró un paralelo claro en amazige, apuntando a la posible vinculación con el sustantivo agadir que significa ‘muro, fortaleza’. La propuesta de Wölfel puede tener sentido pero peca de lo mismo que la de Marcy; no coincidir con la raíz GLDR. Además esta hipótesis plantea el problema de que agadir es una voz amazige de origen fenicio.
Para Álvarez Delgado, Agaldar significa “trasmontaña” o “en torno a la montaña” y se explica a partir de agal ‘entorno’, ‘encierro’ (verbo eggli) o del verbo gelellet ‘rodear’, ‘ir en torno’ y dar (addar) ‘montaña’. Por último, Reyes García lo relaciona lo relaciona con el verbo glu ⴶⵏⵏⵓ ‘sobrepasar, tener gran evergadura’ y el sustantivo eder ⴷⵔ ‘fondo, fundamento, parte baja y por extensión pie de montaña o lecho de un valle’, por lo que lo trascribe y traduce como (ă)gal-dar “vega extensa, grande (o mayor)”.
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| Montaña de Gáldar desde Gáldar en 1890. Colección José A. Pérez. Fedac. |
Etimologías propuestas para Agaldar |
Amazige | Castellano | Autor y año |
Aregaldan (Ar-igeldan) | “Lugar (o ciudad) de los reyes” | Georges Marcy (1935) |
Agadir | “Muro, fortaleza” | Dominik Wölfel (1965) |
Agal-dar | “Trasmontaña, en torno a la montaña” | Álvarez Delgado (1982) |
(ă)gal-dar | “vega extensa, grande (o mayor)” | Reyes García (2011) |
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| Vega de Gáldar. Foto: Julián Hernández Gil. Años 1965-1970. Fedac. |
"Las propuestas etimológicas de Álvarez Delgado y Reyes García parecen de mayor solidez"
Así, las propuestas etimológicas de Álvarez Delgado y Reyes García, aunque difieren entre sí, parecen gozar de mayor solidez que las anteriores. Como suele ocurrir con gran parte de la toponimia amazige de las islas, no podemos asegurar que la traducción e interpretación del término esté totalmente resuelta. No se debe perder de vista que la toponimia puede resultar, en ocasiones, incomprensible incluso para los hablantes de su propia lengua, ya sea por su antigüedad o por su deformación con el paso del tiempo.
Este problema se agrava en el archipiélago debido a que el antiguo canario dejó de hablarse y aún no se conoce en profundidad. Con todo, la lingüística comparada con las variedades amaziges modernas del continente nos permite formular hipótesis valiosas que, tal vez en un futuro, sirvan para contrastar y consolidar estas traducciones a la luz de nuevas informaciones documentales.
Por nuestra parte, nos limitaremos a sugerir que el vocablo (a)ddar ‘risco, montaña, cresta montañosa’ parece estar integrado en el topónimo. Este término está bien documentado en la antigua lengua canaria a través de antropónimos como Adargoma ("espaldas de risco"), así como en variedades amaziges continentales como el tachelhit y el tuareg. En nuestra opinión, este dato resulta clave, puesto que el poblado original se erigió precisamente al pie de la Montaña de Gáldar (o de la Atalaya), un hito geográfico y paisajístico indiscutible de la comarca, visible tanto desde el norte como desde el noroeste de la isla.
REFERENCIAS
- Álvarez Delgado, J. (1982). Instituciones indígenas de Gran Canaria. Anuario de Estudios Atlánticos. n.º 28
- Marcy, G. (1935). Notes linguistiques autour du périple d'Hannon. Hespéris XX, págs. 21-72
- Onrubia Pintado, J. (2003) La isla de los guanartemes.
- Reyes García, I (2011). Diccionario ínsuloamaziq.
- Reyes García, I (2009). Gáldar.
- Sáenz Sagasti, I. (2025). La conservación y documentación en el Parque Arqueológico Cueva Pintada.
- Wölfel, D. Monumenta linguae canariae. (Monumentos de la lengua aborigen canaria).