13 de ene. de 2009

"Yennayer" el nuevo año amazigh

“Yennayer”, el nuevo año amazigh

Desde hace algunos años, la celebración del nuevo año amazigh (bereber) se está extendiendo. Bajo distintos nombres, el más genérico es el de “yennayer”, este rito parte de una práctica familiar y “discreta” para convertirse en una celebración marcada por una serie de actividades culturales y artísticas en torno a la reivindicación amazigh. Este hecho atrae el interés de los medios de comunicación nacionales e internacionales. Pero este calendario, su origen y los diferentes ritos vinculado a él permanecen prácticamente desconocidos e invitan a los investigadores a que multipliquen sus esfuerzos para lograr un mayor conocimiento de esta práctica. Al mismo tiempo, la evolución de la celebración de este rito y la dimensión que tuvo después de la emergencia del movimiento reivindicativo amazigh, así como la ausencia de estudios profundos sobre este tema dejan las puertas abiertas para todo tipo de interpretaciones y de mitificaciones de esta práctica.


En primer lugar, este artículo pretende presentar la noción del tiempo que tienen los imazighen (bereberes) -particularmente los imazighen del sur de Marruecos, conocidos bajo el nombre de ichelhiyen- y el léxico utilizado para nombrar los diferentes momentos, los diferentes ritos y prácticas que acompañan la celebración de “yennayer” . Finalmente en este artículo veremos el proceso de reapropiación de este rito como un elemento al servicio de la reivindicación identitaria amazigh, tras el surgimiento del movimiento amazigh.


El calendario amazigh en Marueccos :

Los orígenes de este calendario


Los imazighen, como todos los pueblos del mundo, necesitaban un calendario para administrar el tiempo y organizar su vida. En Marruecos registramos la presencia de cuatro calendarios. El calendario amazigh o calendario agrícola que es solar, el calendario hebreo (de los judíos marroquíes) que es lunar y a la vez solar, el calendario gregoriano que es solar y finalmente el calendario de la Hégira (arabo-musulmán) regido por la luna. Nuestra intervención está dedicada al primer calendario mencionado, el agrícola, hoy nombrado calendario amazigh. Si los otros calendarios han sido objeto de numerosos estudios, el calendario amazigh sufre la ausencia de estudios científicos profundos. Toda la información que se posee actualmente está conservada en la literatura oral, transmitidas por los imazighen de padres a hijos.

Para la primera cuestión sobre el origen de este calendario se manejan tres hipótesis:


-El origen local (amazigh)
-El origen egipcio (faraónico)
-El origen romano.

Según Mohammed Hamam, antiguo director del Centro de Estudios Históricos y de Medio Ambiente del IRCAM (Instituto Real de la Cultura Amazigh), las fuentes griegas no señalan nada sobre este calendario. Pero él supone que el calendario egipcio, compuesto por 365 y ¼ de día, fechado alrededor del año 5000 antes de nuestra era (citado por las fuentes griegas), pueda tener un origen bereber, dadas las relaciones históricas entre imazighen y antiguos egipcios [2]. El profesor Hamam añade que las fuentes árabes, por razones ideológico-religiosas, pudieron ignorar la presencia de este calendario, a pesar de la existencia de una disciplina interesada en los tiempos y los calendarios, conocida bajo el nombre de “Al-anwa”. Según el mismo investigador, el primer escritor árabe que señaló este calendario es Abi Hamed Al-gharnati (fallecido en 1169). Este último, en una obra titulada ”Al mu´rib ‘an ba’d ‘aja'ib Al-Maghrib” [3] nos ofrece dos datos contradictorios. Mientras que un pasaje señala que el primer mes para los imazighen es septiembre, en otro apartado precisa que es octubre.


La segunda hipótesis consiste en suponer un origen romano para este calendario. La utilización de las mismas palabras latinas para designar los meses amazighs (por ejemplo, Yennayer viene de “Janiarius” y a dado lugar a enero) sostiene esta hipótesis. Por otro lado, la presencia de los romanos durante seis siglos en África del Norte está más que probada. Del mismo modo, las estrechas relaciones establecidas con los imazighen, sin olvidar la política de romanización con sus limitaciones, consolidan esta hipótesis. Según el punto de vista de Nedjma Plantade[4] expresado en una conferencia en París organizada por la asociación Tamazgha, esta hipótesis no valora la inexistencia de documentos que la confirmen. Otra dos hipótesis intentan explicar el origen de las palabras empleadas para los meses. En primer lugar, el origen copto (egipcio), defendido desde los años 50 por el etnólogo Jean Servier. Y en segundo lugar, el origen andalusí que nunca se puede descartar. Como afirma Nedjma Plantade, los imazighen, en la Edad Media, estaban en contacto con los textos de los agrónomos españoles, principalmente andaluces[5].

Todas las hipótesis expuestas concernientes al origen extranjero del calendario amazigh pierden credibilidad si se toman en cuenta los problemas de la historiografía amazigh. La tendencia dominante trata de buscar un origen de todo lo que es amazigh (lengua o habitantes…) fuera del territorio de los imazighen, África del Norte. Por ello debemos de estar vigilantes ante estas hipótesis y tratar de investigar y probar el origen autóctono de este calendario, sin evidentemente descartar los intercambios culturales que África del Norte siempre ha mantenido con su entorno africano y mediterráneo. El silencio de diferentes fuentes griegas y árabes sobre este calendario nos lleva a apoyarnos en las fuentes orales o en el mismo rito, todavía en vigor, que acompaña la celebración de cada nuevo año amazigh hasta hoy.

Antes de tratar el “Yennayer”, como la celebración del nuevo año amazigh, me parece importante ojear la noción del tiempo que poseen los imazighen y el léxico empleado para nombrar los distintos momentos.

Los imazighen nombraron los dias, los meses y dividieron el año en estaciones.

"Ass":
o la división temporal del día.

Para los días, desgraciadamente, no guardamos ningún nombre. Todos los grupos berberófonos recurren a los préstamos (del árabe) como Letnin, tlata, larb´a, lkhmis, ljam’, sebt, lhed, con pequeños cambios según las características fonéticas de cada dialecto. Para el rifeño, la consonante “r” sustituye la “l”(de manera que escucharíamos Rtnin, trata…) y para el tuareg las vocales están ampliamente presentes y escuchamos alatnin, attalata, annarb’...o en el caso de la tachelhit observaríamos un pequeño cambio al nivel de la clasificación de los fonemas en el caso de el “miércoles”, dicho en árabe “alarbi’a”, y pronunciado en tachelhit, “l’rba”.


A principios de los años 90, con el boom asociativo amazigh en Marruecos y el ascenso de la consciencia identitaria amazigh, asistimos al surgimiento de otros términos para reemplazar los préstamos del árabe. Se trata de "Arim" (lunes), "Aram" (martes), "Ahad" (miércoles), "Amuhad" (jueves), "Sam" (viernes), "Sad" (sábado) y "Achur" (el domingo). Hasta ahora, no hay ningún conocimiento sobre el origen de esta terminología, que fue remplazada posteriormente por “Aynas” para decir lunes, “Asinas” para el martes, “Akras” para el miércoles…Esta nueva terminología se inspira en la idea que consiste en explicar el término “yanayer” para decir enero, como un término amazigh que se compone de dos morfemas: “yan”, que significa “uno” en tamazight y “ayer” que quiere decir el mes. Los dos términos en común dan el sentido de “primer mes”. “Aynas” como un nuevo término que es, sigue la misma lógica. “Ayn” deriva de “Yan” y “ass” que es la palabra empleada para designar el día. La combinación de las dos otorga el sentido de “primer día”. Siguiendo la misma lógica se inventó el segundo día, “Asinas” para el martes y “Akras” para el miércoles.


La lengua amazigh (variante tachelhit) posee un rico léxico apara designar las distintas partes de la jornada. Éstas son denominadas según la posición del sol o según la oración religiosa que conviene. “Aghwllay n tafukt” es la subida de sol, justo después de la “tayyilgi" para designar “el alba”. El término “tamdellst”, derivado de “tillas” (oscuridad) designa los primeros momentos del día cuando la luz y la oscuridad se mezclan. La palabra “ssubh”, (o “Awjim”) designa la primera oración mientras que “tizwaren”, designa a la vez la segunda oración pero también un momento del día, hacia las 13 horas. El término "Imrzi n wass"[6] se emplea para nombrar el mediodía. Esta palabra deriva del verbo "Rz", con una "z" enfática que quiere decir “romper” y con la palabra “ass”, las dos forman literalmente “el momento de la ruptura del día”. Justo después, el término "tagrigawt", designa el momento de la vuelta de los rebaños de la dehesa. Después de mediodía es “tazdwit” de donde deriva el término “wazdwit” para designar la merienda. Es el momento también de "takwzin", el nombre de la tercera oración. “Tiwutchi”, es el nombre de cuarta oración que se vincula con la puesta del sol, designada también por “Rwah n tafukt”. “ Tiwutchi” consta de dos palabras: "Tin" que quiere decir “la de “, y "Utchi" que quiere decir “el alimento” y la combinación de ambos términos da el sentido de “la del alimento” que casi coincide en el momento de cenar. El término "Id" es común entre todos los dialectos de la tamazight para decir "la noche", en contraposición con “Azal" que es el día. "Ass", es cada día (día y noche, las 24 horas). Y por fin, “tiyyids", el nombre de la quinta oración. Ésta se compone de "tin" (ésta de) e "ids" (sueño), y quiere decir "esta del sueño". La semana se dice "Imalas", el mes es designado por la palabra “ayyur” que también significa luna y bien finalmente “asggwas” para nombrar el año. El siglo es designado por el término “Tasut”.

"Irn”: los meses


Actualmente, el año amazigh se compone también de doce meses. Los meses portan los mismos nombres o tienen algunas pequeñas modificaciones que el año gregoriano como innayer, brayr, mars, abril, mayu, yunuyu, yulyuz, ghuct, cutanbir, ktober, nwanbir, dujanbir. El sentido “militante” anima a algunos activistas a esforzarse para encontrar el origen amazigh de estos términos. En Internet, podemos leer un artículo de Mmis n Atlas, Zayan Mostapha. Este último hace un esfuerzo considerable en encontrar el origen amazigh de los nombres de los meses utilizados en África del Norte, Según su explicación, el término “ayer” no es tanto “ayyur” que quiere decir la luna, como más bien “igr” que designa el campo. De esta forma explica:


“ Todo el mundo estaría de acuerdo que el ciclo biológico de la vida comienza con el semen…hay que sembrar primero; el primer mes del ciclo debería pues ser el de las siembras... los Imazighen dirán “ayur n ayer” para designar la tierra sembrada”.

Por esta lógica el autor ha encontrado el origen amazigh de todos los meses[7]. Una simple comprobación nos demuestra que la explicación defendida por el autor no se sostiene. Para el mes de marzo, el autor defiende que deriva del término "M'Ghars". Este es el mes de la siembra o M'Ghars que quiere decir “el período para plantar”. Pero el autor no presta atención en que el verbo “Ghars” es un préstamo del árabe y es en esta lengua donde tiene el sentido de plantar. Entonces el término que tendría el mismo significado en tamazight (tachelhit) es “Zzu”.

La tradición oral nos ha conservado hasta hoy algunas expresiones/poemas para cada mes, por ejemplo: “innayer iml-ak ma yra. Brayr a bu lmrayr”… Pero al mismo tiempo, los imazighen emplean otra terminología que interactúa con los nombres de los meses árabes, según el orden siguiente:

En tamazight
En árabe
Rmdan
Rmdan
Win l’id-Win tissi
Chwwal
Win gr l’yad-Win tgra la3yud
Du Al-qi’da
Win tfaska-l’id mqquren
Du Al-hijja
Ta’curt-A’cur
Muharram
Lmulud-Win lmulud
Safar
Tab’ lmulud- Ikn izwarn
Rabi’ al awwal
Wis sin ikniwn
Rabi’ a ttani
Adffas – Adffas izwarn
Jumada Al awwal
Adffas wis sin
Jumada a ttani
Agwrram- ayyur igwrramn (win Igwrramn)
Rajab
Taltyurt
car’ban

Estos meses nos revelan muchos interrogantes. ¿No se trata de los verdaderos nombres amazighs antes de la llegada del Islam con las pertinentes adaptaciones a la presencia de la nueva religión? ¿Son una simple traducción de los meses arabo-musulmanes?


Junto con los nombres de los meses, el año amazigh está dividido en cuatro estaciones: Tagrst (invierno), Taldrar-tafsut (primavera), Anbdu-awilan (verano) y Tamzuyt-amwan (otoño).

"Id Innayer" o el calendario agrícola en el ritual tradicional


Por toda África del Norte, sean arabófonos o berberófonos, la celebración del nuevo año es popular. Esta fiesta porta distintos nombres pero designa la misma cosa. En Marruecos, los nombres utilizados son la noche de innayer (Id innayer), la noche del año (Id usggwas), el fin de año (Ikhf usggwas) o la comida de yinnayer (tagwalla n innayer). Una serie de ritos variados acompaña esta celebración. Cada región, cada tribu o cada pueblo tienen sus particularidades y sus prácticas que los distinguen. Este calendario está basado esencialmente en el modo de vida agrícola y en el cambio de estaciones. Esto es lo que explica que en algunas regiones, para celebrar el nuevo año, las familias preparan una comida llamada en tamazight “urkimn” (un plato compuesto de todo tipo de verduras). Otra comida esta muy presente en esta ocasión, principalmente en la región de Souss, se llama “Tagwlla”, la comida oficial de la ceremonia. La misma comida tienen los imazighen de Libia con el nombre de “Timghtal” [8] Mientras que en el Rif se prepara un cuscús y en otras regiones lo propio es matar un gallo. En el Este de Marruecos una gran actividad comercial acompaña la celebración yennayer. Las tribus de la región se reúnen en marchas populares para comprar el trigo, la sémola o el millo.



Un gran número de comportamientos acompaña la celebración de yennayer. La superstición, los ritos y las prácticas que acompañan esta celebración son muy variados. En las regiones que preparan la “tagwlla”, la gente esconde una pipa de dátil o una judía en el interior de la comida. El miembro de la familia que encuentra la judía esta destinado a ser feliz durante todo el año. Incluso se le da las llaves del agadir, el granero o la tienda donde todo el pueblo guarda sus bienes. También se decía que la persona que no comía bien ese día, tendría hambre toda su vida. En la región de Ihahan, las mujeres ponen tres bolas de trigo en el tejado de la casa, colocadas sucesivamente según el orden de los tres primeros meses del año. Después colocan sal sobre las bolas. Al día siguiente, las mujeres prueban las tres masas de trigo. La más salada de todas representa el mes donde habrá más lluvias. De igual modo, si llueve durante este día, será un signo de un próspero año agrícola. En otras regiones, los miembros de la familia suben a la azotea para comprobar cual será la primera voz que escuche. Si es la voz de una vaca, el año será bueno. Pero si era la voz de un burro, entonces el próximo año será malo. La misma explicación se da para los insectos que se encuentran debajo de tres piedras, llamadas inkan* que componen el horno tradicional. Estos “inkan” están colocados de forma triangular. Si se encuentran hormigas, el año será bueno. Pero si por el contrario se encuentra otro insecto, la recolecta del año será catastrófica.

Yennayer, el nuevo año amazigh: Un rito ancestral al servicio de una reivindicación identitaria: entre la tradición y la militancia.


Desde el nacimiento del movimiento reivindicativo amazigh, este calendario tomó otra consideración. De ahora en adelante, se llamara “año nuevo amazigh”. También se le dotó de una cifra para fijar su inicio. Este año estamos en 2959


¿Cuál es el origen de esta fecha?


La aparición de una fecha que fije el calendario amazigh se vincula a un trabajo de reapropiación, de promoción y de valoración de los elementos de la identidad amazigh desde finales de los años 60, principalmente por la asociación Agraw imazighen (conocida bajo el nombre de la Academia bereber). Según Muhed Aqbayli, en torno a Mohamnd ‘Arab Bisaoud se constituye en 1967, el primer grupo que será el núcleo del movimiento reivindicativo amazigh. En esta época, estos militantes trabajaron y dieron a conocer los alfabetos amazighs “tiffinagh” y otorgaron a la historia antigua de los imazighen el valor que merece.

La cifra de 2959 se inicia históricamente en el año 950 a.C., fecha del comienzo del reinado de Chichneq en el Egipto faraónico, fundador de la vigésimo segunda dinastía. La elección de este evento para iniciar el calendario amazigh revela las siguientes intenciones:


-Buscar en una fecha lo más alejada posible en la Historia de los imazighen para sobrepasar los dos calendarios principales, el calendario gregoriano y sobre todo el calendario árabe-musulmán de la Hégira.

-Dar a conocer a un amplio público, la relación existente entre los imazighen y la civilización faraónica, como una de las grandes civilizaciones de la humanidad.


En Marruecos, esta fecha no empieza a ser conocida hasta después de 1991, tras la publicación de la Carta de Agadir, considerada como un acto oficial de nacimiento del movimiento amazigh en Marruecos. Desde entonces, todas las asociaciones amazighs no quieren dejar de celebrar el nuevo año. Entre las ya tradicionales actividades asociativas vinculadas a esta nueva celebración se encuentran la publicación de calendarios del año amazigh y la organización de grandes galas y conferencias sobre este evento. El calendario difundido por las asociaciones no pretende solamente dar a conocer el año amazigh, sino que principalmente quiere difundir mensajes culturales y políticos a favor de los derechos lingüísticos y culturales de los imazighen. Consecuentemente, las autoridades no dudan en intervenir para prohibir la difusión de estos actos. Este es el caso de la asociación Tamaynut, sección Inezgane. En 1994, esta asociación publicó y difundió un calendario que portaba los tres años conocidos: el año gregoriano de 1994, el año de la Hégira 1414-1415 y el año amazigh 2949. A lado de estos, había ilustraciones de antiguos reyes imazighen como Yuba I, Misibsa, Dihya, Massinissa y Yugrten, pero también dos textos, uno en francés y otro en tamazight. El texto en francés decía:

Nuestra labor consiste esencialmente en reivindicar nuestra identidad cultural que se resume simplemente en la negativa a dejar de ser nosotros mismos y en el respeto a los demás. Nosotros somos y queremos seguir siendo imazighen”.

Y en tamazight, se trataba de dos versos de un poema de Ali Sedki Azyku:

Iqqand i yan iddrn a sul isawal mqqar ran-as middn ad t-ittu wawal” (“Tarde o temprano, la vivencia hablará, aunque todo el mundo procurará imponerle el silencio”) [9]

El calendario fue muy difundido y colocado en las tiendas de los comerciantes de la cuidad pero unos días después, el gobernador de Inezgane decidió censurar el calendario y arrestar a cuatro miembros de la asociación: Ali Boumalk, Brahim Lasri y Rachid Rédouan como representantes de la mesa dirigente y Abderrahim Zakim, pintor y diseñador del calendario. Tras dos días de interrogatorio sobre el contenido de los textos y las ilustraciones de los antiguos reyes imazighen, los detenidos son liberados a la espera de una nueva comparecencia que jamás se realizó.

Pero a pesar de este ataque por las autoridades locales de la ciudad de Inezgane, las asociaciones culturales no dejaron nunca de celebrar el año nuevo amazigh. Después de años de organización de galas gratuitas para festejar el Yennayer, actualmente y a partir de 2001, esta fiesta ha tomado una nueva dimensión esperada por la élite económica y política de las grandes ciudades (Agadir, Marrakech, Casablanca, Meknes, Nador o Rabat). Algunos hoteles no dudan en preparar una cena especial “yennayer”. Este evento ahora se permite por ser una atracción del desarrollo económico y turístico de algunas regiones y, además, convive con la secular celebración en el marco familiar. El movimiento amazigh se encuentra en un momento propicio para sensibilizar a las masas en torno a sus reivindicaciones, así como para enviar mensajes a las autoridades para que reconozcan los derechos de los imazighen. Actualmente, la creciente reivindicación propone que este día se reconozca oficialmente como un día de reconocimiento institucional de la lengua tamazight como idioma oficial. Para lograr sus objetivos, las asociaciones de imazighen no dejan de enviar comunicados públicos de sus objetivos. Los esfuerzos del movimiento amazigh no pasan desapercibidos. El mensaje amazigh ha logrado llegar a oídos de las autoridades oficiales y de los cargos electos locales o parlamentarios. En 2005, el ayuntamiento de Agadir organizó un gran concierto para celebrar el nuevo año amazigh y en 2008 (2958), los cargos electos de la ciudad de Dcheira, en el suburbio de Agadir, organizaron por el mismo motivo un homenaje a algunos poetas-cantantes tradicionales (rways).

El año pasado en Libia, el poder no fue indiferente y se decidió celebrar el yennayer con la contrapartida de no señalar que se trataba del año nuevo amazigh. Para el régimen de Kadhafi, no se trata de celebrar el año 2958 [10]. Esta gestión por parte de las autoridades libias, revela la voluntad política del régimen de apropiarse del evento. Aunque no se cita abiertamente el término “calendario amazigh”, celebrar la victoria de Chichneq (Chenchonq) precisamente el 13 de enero no es más que una estrategia del régimen libio para explotar el discurso amazigh en base a sus fines ideológicos panarabistas. El gobierno libio celebra el aniversario de la victoria de Chichneq, como la primera vez en la Historia en la que se unen dos regiones del “mundo árabe”, la parte asiática y la africana.

En la Diáspora amazigh, principalmente en Francia donde la presencia amazigh es muy fuerte, la celebración de “Yennayer” no escapa del peligro de la eventual apropiación política por parte de diferentes y competidoras tendencias partidistas. Paralelamente a las diferentes actividades organizadas por las asociaciones culturales en esta ocasión, las grandes figuras políticas no dejan de sacar provecho de la misma. En Paris, por ejemplo, los dos grandes candidatos a la alcaldía de la ciudad, Françoise De Panafieu (UMP) y Bertrand Delanoë (PS), acogen respectivamente a los actores del movimiento franco-bereberes y a los millares de ciudadanos franco-bereberes para celebrar el “Yennayer” y lanzar promesas de un mayor reconocimiento de la tamazight en Francia.

Lahoucine Bouyaakoubi (Anir), militante de Tamaynut, sección Inezgane

Notas:
[1] Aproximadamente esta fue la información presentada en un conferencia organizada por la asociación “Asays” en ocasión del nuevo año amazigh 2958 en la Universidad de Paris VIII, el 12 de enero de 2008.
[2] Mohamed Hamam, Calendrier amazigh: Données historique, Inghwmissn n usinag: Boletín de información del Instituto Real de la Cultura Amazigh, nº2, marzo 2004, nº2, página19 (en árabe).
[3] Abu Hamed Al-Gharnati: Al mu3jib 3an ba3d 3ajaib Al-Mughrib, Consejo superior de investigaciones científicas, Instituto de la cooperación con el mundo árabe, Madrid, 1991, páginas 49 y 50.
[4] Ver el informe de la conferencia en
www.rezki.net.
[5] Idem
[6] Este término es empleado en un poema cantado por la agrupación “Izenzaren”. El autor decía: “Igh idda wawtil alligh aygwmmer gh imrzi n wass: tssent igidr d aygwmmer is immut”.
[7] Mmis n Atlas, Zyan Mostapha (Boulemane),
www.berberescope.com/fete_nouvelAnBerbere.htm
[8] Ver www.tawalt.com, página web de los militantes imazighen de Libia.
[9] Evité la traducción literal porque no modificaría el sentido de los versos. Sin embargo, el texto quiere decir que mientras no estemos muertos, mientras estemos vivos, un día vamos a hablar en el sentido de protestar y reivindicar los derechos.
10]
www.tawalt.com, idem. En esta época ni la ideología arabista ni el “mundo árabe” existían.

Anotación de Ossinissa
* Inkan: “El paralelo que nos archivaron los canariólogos en la lengua aborigen canaria a este respecto viene a ser precisamente una variante singular del sustantivo ink, ya desusada en el sur de Marruecos: tenique, forma usada precisamente por los aborígenes canarios para designar el hogar” en SABIR,Ahmed. Las Canarias Preeuropeas y el Norte de Africa. El Ejemplo de Marruecos. Edita Paralelismos Lingüístico y Culturales,2001, página 133.



Artículo extraído de la web de la Asociación cultural Ossinissa:


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